22 de febrero de 2011

San José despojado de su corona pontificia

En la Basílica de Flores, todo indica que se han vendido ocultamente las Coronas Pontificias del Santo Patriarca y del Niño

Basílica de Flores 1

Segundo Templo de San José (1831-1879)

Por Página Católica - A principios del siglo XIX Ramón Flores tuvo la idea de dividir una parte de sus tierras y venderlas a pequeños propietarios efectuando lo que comúnmente se conoce con el nombre de loteo. Reservó dos hectáreas: una para la construcción de una plaza y la otra para la Iglesia. Así nació el vecindario de San José de Flores: primero villa de veraneo en las afueras de la ciudad, luego partido de la Pcia. de Buenos Aires, hoy tradicional barrio porteño; cuyo nombre deriva del curato erigido en 1806 por el obispo Benito Lué y Riega, para ayudar espiritual y materialmente a la naciente vecindad.

Basílica de Flores 2

Imagen actual

En Octubre de 1830, cuando el primitivo templo era ya insuficiente, se colocó la piedra fundamental de uno nuevo, bajo el padrinazgo del entonces Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, don Juan Manuel de Rosas. Leyendo unas cartas suyas muy poco conocidas, redactadas en un viaje de inspección a la campaña bonaerense poco tiempo después de asumir el gobierno (viaje en el que se preocupó por el estado de la Iglesia en los distintos pueblos), hemos encontrado referencias a la construcción de la segunda iglesia de San José, finalmente inaugurada el 11 de Diciembre de 1831; solemne acto al que asistió en su doble condición de padrino y Primer Mandatario.

Basílica de Flores 3

Las imágenes del Altar Mayor con las Coronas Pontificias

Dice en carta al Provisor Eclesiástico a cargo del gobierno del Obispado, Mons. José María Terrero, de Mayo 4 de 1830 escrita desde San Nicolás:

“Apure Ud. a esos hombres de San José para que hagan algo respecto de la capilla. Yo les daré quinientos pesos de mis fondos y quinientos de mis sueldos destinados a objeto de beneficencia pública... El gobierno no puede ahora ayudar porque no tiene con que ¿Pero en un partido católico, donde hay tantos vecinos pudientes, miran con indiferencia la miseria en que hoy se ve su culto religioso?”

Basílica de Flores 4

Altar Mayor

Y en otra carta de Mayo, 10 escrita desde Pergamino al mismo Mons. Terrero (que era su padrino) escribe:

“Apure a esos San José Florentinos para que trabajen sobre su capilla. Acuérdese padrino todos los días, que en Ranchos, Dolores y Bahía (Blanca) se muere la gente sin confesión”

Finalmente el 6 de Junio de 1830 escribe desde Arrecifes esta postdata al mismo interlocutor:

“Diga a los de San José que allá voy a estarme ocho días a ver lo que han adelantado en su grande obra. Que cuando esté hecha la Iglesia, me han de hacer el favor de permitirme bautizar cien indios en ella.”

(Exactamente 180 años después, el mismo día 6 de Junio, el Cardenal Bergoglio cerraba una capilla, a siete cuadras de allí, allanado el camino a las sectas protestantes)

Basílica de Flores 5

Interior de la Nave Principal

El atrio del templo de San José, a la vera del antiguo Camino Real (actual Av. Rivadavia 6950), fue testigo privilegiado de la historia rioplatense.

Sólo a modo de ejemplo, entre los muchos que se podrían citar: el 24 de Enero de 1812, el general Dr. Manuel Belgrado, quien vistió a nuestra bandera con los colores de la Inmaculada Concepción, al dirigirse hacia el Norte a la cabeza del Ejército del mismo nombre, detuvo su marcha para orar y luego pasar la noche en las cercanías.

En Diciembre de 1829, la caravana que traía los restos mortales de Manuel Dorrego, Gobernador católico de la Provincia de Buenos Aires, depuesto e inicuamente fusilado por mandato de las logias un año atrás, se detuvo en Flores; para que entre los muros de la primitiva iglesia resonara la solemne misa de Requiem por el alma de quien había sido vecino del nuevo pueblo.

Años depués, en 1836, el recientemente inaugurado segundo templo de San José vio a otra comitiva detenerse a sus puertas. Era el cortejo fúnebre de Juan Facundo Quiroga, aquel valiente que, habiendo combatido la impiedad del liberalismo jacobino bajo el lema "Religión o Muerte", fue abatido por las balas de sus sicarios en Barranca Yaco.

Pero mientras la historia pasaba a las puertas de la iglesia de San José, el pueblo de Flores crecía no solamente en población sino también en riqueza. Por eso, hacia 1878, el templo quedó chico y desentonaba con las vistosas y opulentas "casas quintas" de los alrededores, algunas de las cuales se convirtieron más tarde en verdaderas mansiones. Los vecinos quizá hayan sentido la vergüenza señalada por don Juan Manuel y decidieron comenzar la costosa tarea de reemplazarlo.

Basílica de Flores 6

Decorado del techo de la Nave Principal

De ese esfuerzo resultó la imponente Iglesia actual inaugurada el 18 de Febrero de 1883, agregada a la Basílica de San Pedro con todas sus indulgencias y privilegios en 1911, elevada por San Pío X al rango de Basílica menor en 1912 y consagrada al Sagrado Corazón de Jesús en 1916.

Al cumplirse en 1956 los 150 años de la parroquia, tanto la imagen de San José, que preside el Altar Mayor de la Basílica, como la del Niño que lleva en brazos, recibieron la coronación pontificia por mandato del Siervo de Dios Pío XII, de manos del legado papal, el entonces Cardenal Arzobispo de Buenos Aires Dr. Santiago Luis Copello.

Con el paso del tiempo y la llegada de las “ventajas” de la modernidad: la falta de educación, de conciencia rectamente formada (es decir de catecismo) y su correlato el desenfreno delincuencial, estas coronas, piezas de singular belleza, fueron depositadas en la caja fuerte de un banco (Citibank NA), según nos informan fuentes confiables. Eran expuestas únicamente en los días de gran solemnidad.

Basílica de Flores 7

Vista de la imponente Cúpula

Quizá por eso, y según las mismas fuentes, el anterior párroco padre Martín Bustamante haya pensado en darles un "mejor" destino que el estar encerradas y, a tal efecto, las habría retirado del banco con el consentimiento del entonces obispo Vicario de Flores Mons. Guillermo Rodríguez Melgarejo (hoy Obispo de San Martín), para venderlas ocultamente hacia el final de su curato.

Es verdad que los anales de la Iglesia Católica registran la venta de algún bien precioso en situaciones muy extraordinarias, lo cual no se ha dado en Buenos Aires en los últimos tiempos. Pero si de algo tan urgente y necesario se trataba: ¿No debió consultar al menos con la feligresía? Porque a lo mejor los fieles, viendo que San José y el Divino Niño se iban a quedar sin corona, seguían el ejemplo de sus mayores y ponían la plata que faltaba para sufragar cualquier necesidad imperiosa de que se tratara.

Basílica de Flores 8

Dejado del centro de la cúpula

Nos informan también que el actual párroco, enterado de la situación al recibirse del curato, hizo labrar un acta ante escribano público para deslindar responsabilidades. Luego habría buscado al joyero que compró las coronas a través de la persona que hizo de nexo entre éste y el padre Bustamante, pero llegó tarde. Ya habían sido desmontadas y sólo se disponía de algunos de los aros de sujeción. Dicen también que el padre Gabriel Marronetti, vendiendo un valioso cuadro de su propiedad, habría mandado reconstruirlas con materiales económicos bañados en oro.

Dada la gravedad del caso, e intentando confirmar o desmentir la noticia, en Septiembre del año anterior le enviamos un correo electrónico al cura párroco sin que hayamos recibido respuesta hasta el momento. Lo cual no es buena señal, sino todo lo contrario.

Por eso el Cardenal Bergoglio, que es el responsable último de todo lo que pasa en su Arquidiócesis, debería mandar a investigar este asunto, si es que aún no lo ha hecho, y luego dar a conocer las conclusiones.

Para que los fieles de San José, en el supuesto de que sea confirmada la noticia (como todo indica hasta el momento), dejen de vivir en el engaño y sepan que ya no existen las coronas de Pío XII.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...