30 de junio de 2010

El rabino Daniel Goldman: del Te Deum por el Bicentenario a defender el homomonio en el Senado

Se realizó ayer (29-6-10) por la tarde la última reunión, en Buenos Aires y con expositores, de la Comisión de Legislación General del Senado que tiene en estudio el Proyecto de ley en revisión que intenta legalizar el seudo-matrimonio homosexual.

Participó como orador el Rabino Daniel Goldman, de la Comunidad Bet-El, quien manifestó que la suya “es la mayor comunidad judía de América latina”, “representamos la corriente progresista” y “apoyamos el matrimonio entre personas del mismo sexo”. Según Goldman la Biblia puede ser leída de tres modos: 1) como un texto revelado, 2) como el registro de los hombres sobre hechos trascendentes y 3) como un texto que muestra un esquema cultural, que representa un momento de la historia, que puede ser interpretado e ir modificándose. Mencionó cosas que con la “evolución” fueron “dejadas de lado” (lapidación, sacrificios, esclavitud). Dijo que “partimos de la premisa de que la familia bíblica es perfecta” cuando, por el contario, en la Biblia se ven “conflictos” (Caín y Abel, Esaul y Jacob, Isaac y Abraham), “la familia idílica está alejada del texto bíblico”, afirmó. Citó al rabino Kaplan que sostiene que “los valores son modificables” cuando colisionan con: “costumbres o prácticas”, “conocimientos científicos” o “cambios sociales”. Terminó mencionando “estudios” que ponderan la crianza de niños por parte de homosexuales.

Luego de los desvaríos bíblicos del pérfido orador (más no se le puede pedir), recordemos que el mismísimo Daniel Goldman recientemente participó también como orador en… un Te Deum en la Basílica de Nuestra Señora de Luján! Fue con motivo del llamado “Bicentenario”, y con la anuencia del Ordinario -Mons. Agustín Radrizzani- del lugar (a quién sí se le debería poder pedir más…).

El mismo judío había sido orador (también!) en el “Primer Encuentro para el diálogo Interreligioso” realizado por el Obispado de Zárate-Campana -Mons. Oscar Sarlinga- tal como consta en su página oficial.

Volviendo al Te Deum, en el video siguiente, el rabino abortista (sí, también lo es), defensor del “matrimonio” homosexual y de la adopción de niños por parejas homosexuales, realiza un pobre discurso -políticamente correcto-, desde el mismo “lugar” donde el obispo dice sus sermones (con perdón a las palabras “obispo” y “sermón”).

Un detalle particular: nótese cómo se nota que la hembra de la “pareja presidencial” Cristina Kirchner (Elizabeth Wilhelm) asiente y se emociona ante las palabras del rabino.

Es que “todo se vincula con todo”…

Vigilia de oración estilo Novus Ordo

Vigilia nocturna juvenil en parroquia del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo en Katowice – Ochojec (Polonia). Observen, entre otras cosas, las forma que tienen el Sagrario y el Crucifijo, y al cura de sotana bailando ¿y luego éstos se podrán quejar de la falta de sentido de lo sagrado por parte de los jóvenes?

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

Y para constatar que no es cuestión meramente de jóvenes, ¿qué hay de estos religiosos estadounidenses? ¿O de este show “litúrgico” de la diócesis de Río de Janeiro

Fuente: Kronika Novus Ordo.

29 de junio de 2010

Obispos respaldan someter el homomonio a un plebiscito: ¿Jesús o Barrabás?

Democracia deicida

Por Diario Pregón (extracto): Guillermo Cartasso, asesor de la Conferencia Episcopal Argentina manifestó que "en teoría no debería plebiscitarse lo que está en el orden natural, en lo obvio", pero alentó la propuesta porque, insistió, "hay un estado de obsecuencia de un sector vanguardista snob de negar lo que es obvio".

Poncio Pilatos

Si “en teoría no debería plebiscitarse lo que está en el orden natural”, en lo práctico tampoco.

La avidez de buscar números, de fundar las razones en la cantidad, lleva a graves errores. Si la mayoría aprobase lo antinatural, no dejaría de estar mal ni de ser antinatural.

Volver a tiempos de Poncio Pilatos, a preguntar “¿Quieren a Jesús o a Barrabás?”, mientras Pilatos “querría” dejar libre a Jesús “en teoría”.

Obispos que creen en el dicho “vox populi vox Dei”, no creen en el Evangelio, confunden politiquería con la misión evangelizadora, y olvidan que los Apóstoles eran 12 y los discípulos 72. La Iglesia Católica necesita de un gran Pentecostés: que la fuerza del Espíritu Santo con sus Dones infunda el santo Temor de Dios y volver a predicar la enseñanza de la Tradición, y no lo que dictamine el juicio propio.

La Conferencia Episcopal es un organismo inexistente como cuerpo en el sentido que lo indicó Benedicto XVI cuando era Cardenal en su libro “La Iglesia”, y es lamentable que haya semejantes asesores y que haya obispos que planteen plebiscitar lo que no se halla sujeto al número.

El titular de la UCR, Ernesto Sanz, aseguró que no ve inconvenientes en recurrir a un plebiscito sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo, tal como propuso monseñor Antonio Marino. "Me parece que se podría usar en este como en otros", remarcó el senador radical.

"No me niego a los plebiscitos", remarcó el senador nacional y consideró que esa herramienta “se podría usar en este como en otros" temas.

Lo cierto es que el monseñor Antonio Marino, obispo auxiliar de La Plata y quien preside la comisión de seguimiento legislativo constituida en el Episcopado, sostuvo que es necesario que se realice un plebiscito sobre el matrimonio gay

La campaña mediática ha sido muy fuerte en los últimos meses para imponer un cambio en el modo de pensar de la población. Esta campaña va unida a la aprobación en la Cámara de Diputados de la ley de homomonio.

Aceptar hoy un plebiscito es sentar un peligroso precedente, además, porque la Escuela de Frankfurt cuyos principios hoy aplican los gobiernos a escala global, es un plan programado y que se va aplicando lentamente sin pasos hacia atrás.

Los medios de comunicación y los cargos públicos son las instancias utilizadas para esa imposición. La educación y los planes educativos son otro de los medios utilizados para un cambio de mentalidad que acepte lo antinatural como superior a la naturaleza humana. Desde allí, es fácil predecir que si la sociedad argentina no se pone de pie y repudia directamente el sistema imperante, esos planes internacionales se aplicarán de manera indefectible, hasta que quienes defienden el Orden Natural sea una minoría fácil de aplastar, de discriminar, de aislar e incluso de exterminar.

Es peligroso por estos motivos aceptar el argumento del plebiscito, y no sólo peligroso, sino que es una reedición del pasaje del Evangelio en que Jesucristo se presentó ante Poncio Pilatos ¿Jesús o Barrabás? Sabrá cada cual cómo fue el resultado democrático plebiscitario.

Juramento papal

En el día de la Fiesta de los Apóstoles Pedro y Pablo, publicamos el juramento papal que decían todos los papas en el día de su coronación. Este juramento se atribuye al Papa San Agatón en el año 678 D.C, pero se presume que tiene mucho más siglos de antigüedad.

TIARA PAPAL

«Yo prometo:
No cambiar nada de la Tradición recibida, y en nada de ella —tal como la he hallado guardada antes que yo por mis predecesores gratos a Dios— inmiscuirme, ni alterarla, ni permitirle innovación alguna.

Juro, al contrario, con afecto ardiente, como su estudiante y sucesor fiel de verdad, salvaguardar reverentemente el bien transmitido, con toda mi fuerza y máximo esfuerzo. Juro expurgar todo lo que está en contradicción con el orden canónico, si apareciere tal, guardar los Sagrados Cánones y Decretos de nuestros Papas como si fueran la ordenanza divina del Cielo, porque estoy consciente de Ti, cuyo lugar tomo por la Gracia de Dios, cuyo Vicariazgo poseo con Tu sostén, sujeto a severísima rendición de cuentas ante Tu Divino Tribunal acerca de todo lo que confesare. Juro a Dios Todopoderoso y Jesucristo Salvador que mantendré todo lo que ha sido revelado por Cristo y Sus Sucesores y todo lo que los primeros concilios y mis predecesores han definido y declarado. Mantendré, sin sacrificio de la misma, la disciplina y el rito de la Iglesia.

Pondré fuera de la Iglesia a quienquiera que osare ir contra este juramento, ya sea algún otro, o yo. Si yo emprendiere actuar en cosa alguna de sentido contrario, o permitiere que así se ejecutare, Tú no serás misericordioso conmigo en el terrible Día de la Justicia Divina. En consecuencia, sin exclusión, sometemos a severísima excomunión a quienquiera —ya sea Nos, u otro— que osare emprender novedad alguna en contradicción con la constituida Tradición evangélica y la pureza de la Fe Ortodoxa y Religión Cristiana, o procurare cambiar cosa alguna con esfuerzos opuestos, o conviniere con aquellos que emprendieren tal blasfema aventura.»." 

"EGO PROMITTO...

Nihil de traditione quod a probatissimis praedecessoribus meis servatum reperi, diminuere vel mutare, aut aliquam novitatem admittere; sed ferventer, ut vere eorum discipulus sequipeda, totia viribis meis conatibusque tradita conservare ac venerari. Si qua vero emerserint contra disciplinam canonicam, emendare; sacrosque Canones et Constituta Pontificum nostrorum ut divina et coelestia mandata, custodire, utpote tibi redditurum me sciens de omnibus, quae profiteor, districtam in divino judicio rationem, cuius locum divina dignatione perago, et vicem intercessionibus tuis adjutus impleo. Si praeter haec aliquid agere praesumsero, vel ut praesumatur, permisero, eris mihi, in illa terribili die divini judicii, depropitius (...) Unde et districti anathematis interdictionis subjicimus, si quis unquam, seus nos, sive est alius, qui novum aliquid praesumat contra huiusmodi evangelicam traditionem, et orthodoxae fidei Christianaeque religionis integritatem, vel quidquam contrarium annintendo immutare, sive subtrahere de integritate fidei nostrae tentaverit, vel auso sacrilego hoc praesumentibus consentire."

(Liber Diurnus Romanorum Pontificum).

Fuente: Devoción Católica

Comentario: Los últimos papas no lo han hecho… Qui potest capere, capiat.

El neo-comunista sonriente y el mediocre de hoy

Por Jorge Zamora

Existe un tipo de hombre, en nuestros días, que idolatra el “statu quo”, cueste lo que cueste. Él idolatra la “unidad nacional” como un bien supremo. El diálogo y el statu-quo son la única dogmática que acepta. Enemigo de toda certeza, el mediocre prefiere convivir con un gobierno de izquierda radical que verse enfrentado a la demanda de heroísmo que la situación le pueda exigir. Nada hay más amargo para un mediocre que el heroísmo.

Cuando hay elecciones, el mediocre vota por quien cree que dejará a la gente, a la gran masa que constituye el electorado, más contenta. Si es elegido un candidato de derecha, el mediocre piensa que la izquierda saboteará el gobierno y los sindicatos paralizarán el país. Y si los sindicatos paralizan el país: “¿Qué ocurrirá con mi negocio? ¿Cuánto se reducirán las utilidades de mi empresa?¿Qué ocurrirá con mis clientes?”. Por otro lado, el candidato más izquierdista ofrecerá al pueblo un mayor libertinaje y desenfreno moral: aborto, seudo-matrimonio homosexual, legalización de drogas, etc. Estas iniciativas legales hacen la vida aparentemente más simple, más fácil para el ciudadano moderno que olvidó los preceptos de la ley Dios. Conviene más, para el statu quo, para el dogma del diálogo y la unidad nacional, entonces, un gobierno de izquierda. El mediocre siempre votará por un gobierno de izquierda o centro izquierda.

El mediocre del que hablamos, aunque parezca difícil de creer, va a misa. Para apagar el fuego de su conciencia que de vez en cuando – y cada vez menos – flamea, cumple con el precepto dominical. Pero busca una misa en la cual la prédica, sea tibia, inodora, tan insípida como su espectador. Una prédica que sea dicha con voz suave, acompañada de un rostro blanquecino y un gesto amorfo, en la cual se predique el ecumenismo y el “amor”. Ahí, en la prédica exultante de relativismo e impregnada de protestantismo, él encuentra una dulce y reconfortante justificación para su inacción, para su inoperancia, para su irresponsabilidad frente al momento que vive la nación. Y así cada domingo asiste a oír misa, en la parroquia del progresista de su predilección, quien aplica la anestesia necesaria – con un método y rigor clínico- para aplacar la voz – cada vez más tenue – de su conciencia. Conciencia, que con el tiempo, va quedando muda y adormecida.

Este personaje, sin embargo, a veces habla con voz fuerte y clara. Es cuando ataca al derechista auténtico: al católico que entiende que Nuestro Señor Jesucristo debe ser amado y obedecido por las naciones y que éstas, deben ser devueltas al seno de la Cristiandad. El derechista auténtico comprende que sin la penetración de la verdadera fe en todas las instituciones y ámbitos de la sociedad civil, la paz social es solo una quimera más del mundo moderno. Y con ese pensamiento “medieval” (medieval es un insulto gravísimo para un mediocre de éstos), el católico derechista se gana, invariablemente, la fobia del personaje que describimos. Y entonces el mediocre alza la voz y muestra sus garras. Ahí su tolerancia se acaba.

Este perfil es necesario para el avance comunista

El neo-comunista sonriente, para implantar su plan de control total, necesita que el perfil del mediocre sea el perfil dominante, el perfil electoral por excelencia. Una enorme mayoría de mediocres y optimistas le garantiza al neo-comunista que no encontrará obstáculos relevantes para el éxito de su plan.

Es lo que ocurrió en Uruguay recientemente. José Mujica, un ex-guerrillero que participó en atentados terroristas en los años 70, conquistó a la opinión pública uruguaya sonriendo e inspirando confianza y “madurez política”, apariencia suficiente para seducir a partidarios y opositores (2). Uno de los fundadores del movimiento terrorista Tupamaros, vuelve a la escena política sin la metralleta en mano, no con la guerrera verde olivo, sino con traje de civil, mirada afable, sonrisa de estadista. Y como el mediocre difícilmente reflexiona más allá de lo inmediato, no se pregunta: ¿en qué momento un guerrillero clandestino dejó de ser guerrillero? ¿cuál fue el hito que lo hizo cambiar de vida? ¿mudó sus convicciones políticas? ¿o esta nueva puesta en escena es un ardid para un nuevo avance?

Idéntico fenómeno ocurrió en Chile con Michelle Bachelet (1). De pasado frentista (perteneció al grupo terrorista Manuel Rodriguez) logró encantar al electorado con un carácter suave y comprensivo, de aspecto empático y maternal.

Si en Venezuela el mediocre representara una minoría, Chávez no podría perpetuarse en el poder con su plan de ingeniería social estalinista. Son muchas las pruebas que avalan lo que digo. Pero Chávez conoce bien el perfil incauto e ingenuo del mediocre. En un comienzo, le habló al mediocre como le habla el sacerdote en la prédica del domingo. Y para él, esto tiene la dulzura de la miel. No se puso un alba, claro (los sacerdotes modernos tampoco son observantes en este sentido) y le habló al oído, cual pastor, con voz dulce y una de esas sonrisa que son evidencia de “madurez política”. El mediocre, entonces, quedó encantado, deslumbrado y confió en Chávez.

Similar proceso vive Ecuador con Correa, el sponsor de las FARC. Y Nicaragua, con Ortega. Y en Paraguay, con el obispo comunista Lugo. Y en la Cuba castrista, cuyo régimen reprime con puño de hierro todo lo que no tenga el hedor podrido del comunismo.

¿Qué ocurre en Brasil?

En Brasil, la delfina de Lula, Dilma Roussef es candidata a dirigir los destinos de la nación más importante del continente. La escalada neo-guerrillera tiene en Brasil una exponente del comunismo sonriente, que tanto tranquiliza al burgués que esconde la cabeza como la avestruz.

¿Quién es Dilma Roussef en realidad? Respuesta simple: una ex guerrillera comunista. Claro que una neo-guerrillera que cambió la metralleta por un notebook, la selva y los campamentos por las oficinas de lujo, el discurso incendiario y la vida clandestina por la imagen cercana y cálida, para así ganarse el apoyo de las masas desinformadas y el voto de los optimistas moderados.

En los años 60, Dilma Roussef ya militaba (con poco menos de 20 años) en una célula terrorista que se alzó contra el gobierno militar de la época. Comenzó su “carrera” guerrillera en la “Organización Revolucionaria Marxista Política Operaria”, conocida como Polop. Se casó con Claudio Galeno, especialista en fabricación de bombas, en aquella época. A inicio de los años setenta, fue detenida por las fuerzas de seguridad, que la buscaban por aglutinar movimientos guerrilleros comunistas en la Vanguardia Armada Revolucionaria Palmares. Fue detenida en 1970 y liberada en 1972. Fue entonces cuando partió a entrenarse en técnicas guerrillleras a Uruguay y luego regresó para participar en recaudaciones de fondos para los movimientos subversivos, intentos de secuestro (como el del entonces titular de Hacienda, Delfim Netto), además de participar en robos, etc.

Si Dilma gana la elección, necesariamente – la matemática lo demuestra – es con el voto católico. Se estima que el 75% de los brasileros profesan la verdadera fe. Si Dilma gana la elección, sólo fue con el voto de ellos.

Y mientras esta foresta latinoamericana se incendia, el burgués acomodado, lee el diario, toma café, va a misa y disfruta de la prédica. Dilma lo conoce bien. Ella le habla al oído también y le sonríe con “madurez política”, con la sagacidad de Chávez.

Pero, la lógica exige preguntarse lo siguiente: ¿hasta cuándo durará la sonrisa del neo-guerrillero comunista? ¿cuánto duró la sonrisa de Chávez? ¿Y la de Fidel Castro? ¿Qué ocurrirá cuando los neo-guerrilleros dejen de sonreír? El mediocre venezolano que votó por Chavez, puede contestar la pregunta para nosotros.

Nota del autor: Vea el video que sigue a continuación http://www.youtube.com/watch?v=Qjwj6PAzWP4

Notas:

(1) Así lo señalaron con despecho sus antiguos camaradas de armas en una conferencia de prensa dada en abril del 2003: "La ministra Bachelet fue militante del Frente y tuvo una activa participación. Algo que para nosotros es motivo de orgullo, por lo que repudiamos a aquellos que dan la espalda, que niegan tres veces, y que se avergüenzan de su pasado" La Tercera online, 19/4/2003, http://www.clublatercera.cl/medio/articulo/0,0,3255_5664_29245076,00.html

(2) Yahoo noticias, 1 de marzo del 2010.

27 de junio de 2010

Si le parecía que todo estaba visto…

El sacerdote Nicolás Alessio, párroco de la iglesia de San Cayetano en el barrio Altamira de la ciudad de Córdoba (Argentina), participó el pasado jueves en una marcha a favor del matrimonio homosexual por el centro de esta ciudad  y tomó la palabra al final de la misma. Mire y escúchelo… si puede.  

Empezó su discurso pidiendo perdón por «pertenecer a una institución que no termina de convertirse al evangelio de Jesús, a un Jesús que jamás condenó la homosexualidad y jamás condenó el matrimonio homosexual», palabras que levantaron la ovación de los presentes.

Por Luis F. Pérez- InfoCatólica:  A pesar de la petición expresa de su arzobispo, Monseñor Ñañez, de que se abstuviera de defender públicamente el matrimonio entre homosexuales, el sacerdote argentino Nicolás Alessio participó el pasado jueves en una manifestación a favor de dicho matrimonio que tuvo lugar en las calles del centro de Córdoba. La marcha había sido convocada por la Multisectorial por la Democratización del Matrimonio Civil.

Don Nicolás no sólo se sumó a la marcha, sino que al final de la misma tomó la palabra para dirigirse a los asistentes. En un discurso de más de ocho minutos, el todavía sacerdote católico arremetió contra la postura de la Iglesia Católica sobre esta cuestión.

Alessio, al parecer a disgusto por pertenecer a la Iglesia Católica, pidió perdón porque “esta institución (ndr: la Iglesia) no quiere perder poder, quiere todavía manejar la conciencia de nosotros" y “quiere imponer sus verdades como si fueran verdades únicas y absolutas”. También quiso “pedir perdón por esta institución que es muy dura para juzgar a los que están fuera pero muy hipócrita para juzgar a los que están dentro y ha sido cómplice de numerosos delitos”.

Van a tener dos papás y dos mamás

El sacerdote arremetió contra los sectores de la sociedad argentina que se muestran contrarios al matrimonio homosexual, a los que calificó de reaccionarios. Se refirió al argumento de la necesidad de que los niños tengan padre y madre asegurando que a nadie se le va a quitar “ni a su papá ni a su mamá”. “¡Que no tengan miedo que nadie les va a raptar a sus padres o a sus madres!", exclamó entre el jolgorio de los manifestantes. Y añadió que "por el contrario les decimos: si hay un papá vamos a poner otro y van a tener dos papás. Y si hay una mamá vamos a poner otra y van a tener dos mamás”.

El presbítero argentino también criticó que los opositores al matrimonio gay defiendan la familia y los valores ya que, según él, “hay muchos modos de ser familia” y “hay un valor supremo es el de la persona humana con cualquier orientación sexual que tenga”. “En el fondo son ellos los que no defienden ni la familia ni los valores, sino que están defendiendo un prejuicio", sentenció el padre Alessio.

¿Confesión de su condición de homosexual?

Nicolás Alessio también se refirió a la decisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de retirar la homosexualidad de la lista de enfermedades psicológicas. Hablando en primera persona del plural en relación a los homosexuales, el sacerdote aseguró que “no hace falta que la OMS nos diga que no somos enfermos. Lo sabemos por convicción. Lo sabemos por la experiencia de la vida. Lo sabemos porque hemos podido soportar durante siglos la persecución, el estigma, la acusación de ser considerados como desviados, pervertidos y peligrosos”.

El sacerdote insistió en que “no sólo la homosexualidad no es una enfermedad, sino que, al contrario, es una riqueza, es un don, es una maravilla de la vida”.

Por último, señaló a aquellos que hablan “en nombre de Dios” y les dijo que “los dioses son libertad, los dioses son amor, los dioses son un arco iris de libertad y los dioses están con nosotros”.

Sigue siendo párroco

A pesar de su abierta oposición a la doctrina de la Iglesia y su desobediencia patente a la petición de su arzobispo, Nicolás Alessio sigue siendo párroco de la parroquia de San Cayetano, en el barrio Altamira de la ciudad de Córdoba.

Desde el portal Argentinos Alerta se ha puesto a disposición de los fieles católicos un formulario para solicitar al arzobispo de Córdoba, Monseñor Carlos José Ñañez, que tome medidas urgentes para acabar con el escándalo constante que protagoniza uno de sus sacerdotes.

26 de junio de 2010

Desacralización modernista

Monseñor Michel Santier, obispo de Créteil, está proyectando su nueva catedral con un costo de unos 9 millones de euros, la que estaría finalizada a fines de 2.013.  Puede visitarse su página web.  ¿Un adelanto?

Catedral de Cretéil__

catedral de Cretéil_

Fuente: Perepiscopus.

El sufrimiento de los niños criados por parejas homosexuales, narrados en primera persona

Hace un tiempo, Dawn Stefanowicz solicitó ser parte de nuestra cuenta de Facebook que tenemos a modo de apostolado, incluida la promoción de Santa Iglesia Militante. No sabíamos mucho sobre ella, hasta que tuvimos noticia de su sitio web.

Hoy, que ya existen versiones en castellano sobre su sufrimiento pasado y su actual apostolado católico, publicamos su presentación.

Vale la pena leer sobre su vida, sobre todo en estos tiempos en que los lobbies pro-homosexualidad presionan de diversos modos en contra de las costumbres tradicionales y la moral natural.

Dawn StefanowiczLa siguiente es una traducción tomada de Forum Libertas.

“Me llamo Dawn Stefanowicz. Crecí en un hogar homosexual en los años 60 y 70 en Toronto, expuesta a muchas personas distintas de la subcultura GLBT (gay, lesbiana, bisexual, transexual) y a prácticas sexuales explícitas.

Estuve expuesta a un alto riesgo de enfermedades de transmisión sexual debido al abuso sexual, a los comportamientos de alto riesgo de mi padre y a numerosas parejas. Incluso cuando mi padre estaba en lo que parecían relaciones monógamas, continuaba haciendo "cruising" buscando sexo anónimo.

Llegué a preocuparme profundamente, a amar y entender con compasión a mi padre. Compartía conmigo lo que lamentaba de la vida. Desgraciadamente, siendo niño unos adultos abusaron sexual y físicamente de él. Debido a esto, vivió con depresión, problemas de control, estallidos de rabia, tendencias suicidas y compulsión sexual. Intentaba satisfacer su necesidad por el afecto de su padre, por su afirmación y atención, con relaciones promiscuas y transitorias. Las (ex)parejas de mi padre, con los que me traté y llegué a apreciar con sentimientos profundos, vieron sus vidas drásticamente acortadas por el Sida y el suicidio. Tristemente, mi padre murió de Sida en 1991.

Las muchas experiencias personales, profesionales y sociales con mi padre no me enseñaron el respeto por la moralidad, la autoridad, el matrimonio o el amor paterno. Me sentía temerosamente acallada porque mi padre no me permitía hablar de él, sus compañeros de casa, su estilo de vida y sus encuentros en esa subcultura. Mientras viví en casa, tuve que vivir según sus reglas.

Sí, amaba a mi padre. Pero me sentía abandonada y despreciada porque mi padre me dejaba a menudo para estar varios días con sus compañeros. Sus parejas realmente no se interesaban por mí. Fui dañada por el maltrato doméstico homosexual, las tentativas sexuales con menores y la pérdida de parejas sexuales como si las personas fueran sólo cosas para usar. Busqué consuelo, busqué el amor de mi padre en diversos novios a partir de los 12 años.

Desde corta edad, se me expuso a charlas sexualmente explícitas, estilos de vida hedonistas, subculturas GLBT y lugares de vacaciones gay. El sexo me parecía gratuito cuando era niña. Se me expuso a manifestaciones de sexualidad de todo tipo incluyendo sexo en casas de baño, travestismo, sodomía, pornografía, nudismo gay, lesbianismo, bisexualidad, voyeurismo y exhibicionismo. Se aludía al sadomasoquismo y se mostraban algunos aspectos. Las drogas y el alcohol a menudo contribuían a bajar las inhibiciones en las relaciones de mi padre.

Mi padre apreciaba el vestir unisex, los aspectos de género-neutro, y el intercambio de ropas cuando yo tenía 8 años. Yo no veía el valor de las diferencias biológicamente complementarias entre hombre y mujer. Ni pensaba acerca del matrimonio. Hice votos de no tener nunca hijos, porque no crecí en un ambiente de hogar seguro, sacrificial, centrado en los niños.

Más de dos décadas de exposición directa a estas experiencias estresantes me causaron inseguridad, depresión, pensamientos suicidas, miedo, ansiedad, baja autoestima, insomnio y confusión sexual. Mi conciencia y mi inocencia fueron seriamente dañados. Fui testigo de que todos los otros miembros de la familia también sufrían.

Hasta que no llegué a los 20 y 30 años, hasta después de hacer las elecciones importantes de vida, no empecé a darme cuenta de cómo me había afectado crecer en este ambiente. Mi sanación implicó mirar de frente la realidad, aceptar las consecuencias a largo plazo y ofrecer perdón. ¿Podéis imaginar ser forzados a aceptar relaciones inestables y prácticas sexuales diversas desde corta edad y cómo afectó a mi desarrollo? Mi identidad de género, bienestar psicológico, relaciones con iguales quedaron afectadas. Desgraciadamente, hasta que mi padre, sus parejas sexuales y mi madre murieron, no pude hablar públicamente de mis experiencias.

Al final, los niños serán las víctimas reales y los perdedores del matrimonio legal del mismo sexo. ¿Qué esperanza puedo ofrecer a niños inocentes sin voz? Gobiernos y jueces deben defender el matrimonio entre hombre y mujer y excluir todos los otros, por el bien de nuestros niños.”

La web de Dawn Stefanowicz  (http://www.dawnstefanowicz.com) declara los siguientes objetivos:

1. Servir como recurso a estas personas:

-los que vienen de hogares homosexuales, bisexuales, transexuales

-amigos y parientes preocupados

-organizaciones familiares, médicas y de investigación

-legisladores, políticos y educadores

2. Ofrecer asistencia

3. Construir redes de apoyo

4. Compartir testimonios entre los afectados

"Si eres un adulto que creció en un hogar homosexual, bisexual, transexual, espero que veas que eres valorado por quién eres; entendemos que a veces sentirás que no puedes hablar libremente de lo que de verdad sientes; estamos aquí para ofrecerte un lugar seguro", declara Dawn a los visitantes de la web.

Extraña muerte de un revisionista

Dariusz Ratajczak

Opole , Polonia , 16 de junio de 2010 - El cuerpo de un profesor de historia antigua de Polonia , Dariusz Ratajczak, condenado por un tribunal polaco en 2002, por decir que los gaseamientos en masa de seres humanos en Auschwitz-Birkenau eran imposibles, ha sido encontrado muerto en la playa de estacionamiento de un centro comercial en la occidental de la ciudad polaca de Opole.

El Prof. Ratajczak fue suspendido en abril de 1999 de su puesto de profesor en la Universidad de Opole después que los fiscales del Estado abrieron una investigación sobre la publicación de su libro Tematy niebezpieczne (“Temas peligrosos”).

La causa de muerte Ratajczak sigue siendo incierta… La policía estableció que el historiador, quien tuvo problemas para encontrar empleo en Polonia, tenía previsto ir a Holanda o Bélgica para trabajar en una empresa para realizar trabajos serviles. Para ello adquirió un automóvil Renault Kangoo , en el que se encontró su cuerpo. Se ha informado de que podría haber estado viviendo en su coche. El hacía pequeños trabajos para su alimentación.

En el año 2.000, Dariusz Ratajczak fue despedido de la Universidad de Opole, donde trabajó durante once años, y le prohibieron enseñar en otras universidades durante tres años después de la publicación de Tematy niebezpieczne, en la que alegó que no era científicamente posible matar a millones de personas en supuestas cámaras de gas en los campos de exterminio de Auschwitz .

Al Sr. Ratajczak le sobreviven un hijo y una hija.

Fuente: On the Contrary.

Catolicismo en Francia

19.640 sacerdotes, religiosos y diocesanos ejercen su ministerio en Francia.

Según un estudio estadístico publicado la mitad de ellos son mayores de 75 años.

Así , entre las cien diócesis francesas… la tensión entre el número de vacantes en las parroquias (alrededor de 4000) y la escasez de sacerdotes jóvenes nunca ha sido mayor.

La curva de las ordenaciones sacerdotales ya ha caído por debajo de los 100 anuales (83 este año).

Se observó una correlación constante - desde hace cincuenta años - entre la curva de las vocaciones religiosas y que una salida espectacular en la década de los años 1950 (999 ordenaciones en 1951 a 575 en 1960.)

En segundo lugar… un cierto dinamismo en las congregaciones clásicas o tradicionales que atraen a un número considerable de jóvenes. Casi una cuarta parte de los candidatos al sacerdocio eligieron estas rutas. Además el 10 % de las ordenaciones en Francia se dará en Ecône.

Fuente: Le Figaro

La Misa del exterminador de Misas (Bergoglio a la francesa…)

Para Pentecostés Mons. Nourrichard, obispo de Evreux, ha eliminado muchas de las misas, para obligar a los fieles de la parroquias a ir a la “manifestación” convocada (o la Misa del obispo…), la misma del siguiente video.

Sí, Mons. Christian Nourrichard, el modernista obispo de Évreux, Francia.

Es el mismo que destituyó como párroco de la iglesia de Saint-Taurin, del pueblo de Thiberville, al P. Francis Michel, quien celebraba la Misa Tradicional, lo que causó la reacción abierta de los fieles contra su obispo. 

Vemos entonces qué liturgia le gusta a este obispo, a quien le gusta vestirse cual sus misas, según vemos en esta foto.

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Comentario: Por el título de la entrada, sabrán a quién nos hace acordar… de allí algunas cuestiones que llaman la atención:

Cuestión 1: La recensión del libro del Cardenal Bergoglio, habría airado al primado, quién tampoco permitía que la Misa sea Tridentina.

Cuestión 2: El autor de la recensión era fiel de la misa suprimida.

Cuestión 3: ¿El padre Panaro es el brazo ejecutor de quién?

Cuestión 4: Dos más dos es cuatro…

Fuente: Perepiscopus.

Otra fe, otros dogmas

El pasado miércoles 23 de junio en el Salón Auditorium “Manuel Belgrano” de la Cancillería Argentina se realizó un panel sobre “La fe en Dios después de Auschwitz”.

Participaron el presbítero Víctor Manuel Fernández, a cargo del Rectorado de la Universidad Católica Argentina (UCA), el rabino Daniel Goldman y el licenciado Fortunatto Mallimaci.

Estuvo organizado por la Secretaría de Culto de la Nación, la Confraternidad Argentina Judeo Cristiana y (la logia masónica judía) B’nai B’rith Argentina.

Así lo cuenta “Valores Religiosos”: “Al inaugurar el panel en Cancillería, el secretario de secretario de culto Culto (foto) señaló que la Shoá ya no pertenece sólo al pueblo judío, sino a todos. Fueron expositores el rector de la UCA, Pbro. Víctor Fernández; el rabino Daniel Goldman y el sociólogo Mallimaci.

Con la presencia del embajador de Israel en la Argentina, entre otras autoridades, la doctora Andrea De Vita, directora del Registro Nacional de Culto, coordinó el panel que contó con los aportes desde la sociología del doctor Mallimaci para intentar explicar lo que sucedió con la fe después de los dramáticos acontecimientos vividos en Auschwitz.

Por su parte, el rector de la UCA (P. Víctor Manuel Fernández), planteo en su reflexión la necesidad de revisar nuestra fe y en lo particular desde la propia teología cristiana. Marcó, entre otros aportes, el desafío de partir de un compartido humus con el pueblo judío, indispensable para entender los hechos. Subrayó que la fe no es una mera relación individual con Dios, sino comunitaria, para de esa manera llegar, con el otro, al fin de proponer iluminar nuestras vidas. Al mismo tiempo es imprescindible hacerlo para frenar los excesos del poder humano. Finalmente avanzó sobre la pregunta ¿por qué Dios no nos libero de ese tremendo drama? y, entonces, remarcó que la falla se sustentó en los errores que dejaron lamentablemente a la vista los instrumentos humanos y no los divinos.

Finalmente el rabino Goldman señaló la necesidad de comprender que la shoá es el verdadero nombre de lo sucedido y no puede hablarse de holocausto. Este, dijo, tiene una connotación de un ofrecimiento para un fin determinado y la shoá es un horror que no es comparable con nada, sólo con la shoá. Y avanzó, por último, en tratar de interpretar el antes, el durante y el después de lo ocurrido en Auschwitz.”

Comentario: Verdaderamente “La fe en Dios después de Auschwitz” es un buen nombre para este encuentro interreligioso. Estamos ante una nueva fe, judaizada y judaizante, con sus doctrinas y ritos, y con la “shoá” como dogma central. Pero… “aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un Evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡sea anatema!” (Gal. 1:8)

Fuente de la Noticia: Valores Religiosos. Visto en AICA y Radio Cristiandad.

NO al Nobel de la Paz para las Abuelas de Plaza de Mayo

Haga clic en la imagen para votar en contra de que se premie a los defensores del terrorismo.

No al Nobel a las Abuelas de Plaza de Mayo

Ver más en: http://www.victimasdeargentina.com/

Gracias a Crux et Gladius.

BODAS DE INFIERNO

Por Antonio Caponnetto

- I -

            En 1967, un par de gemelos univitelinos, varones ambos, fueron llevados al Hospital de Winnipeg, Canadá, cuando  tenían ocho meses de edad.  El propósito de esa visita –corregir una fimosis en los niños- terminó en un drama altamente ejemplificador.

             Uno de los gemelos, como consecuencia de una falla técnica en el electro bisturí, acabó con su órgano sexual destruido.

             Ante la comprensible desesperación, los padres acudieron al Dr. John Money, entonces un afamado psicólogo neozelandés del Hospital John Hopkins de Baltimore. Money era el director de una clínica especializada en trastornos sexuales y, lo que es más importante, era uno de los principales mentores y promotores de la teoría del género. Su teoría –la misma que prevalece hoy- es que la sexualidad no depende del orden natural sino que se construye y se elige.

            Tenía Money la triste pero fabulosa ocasión de probar su postura, pues nunca antes había caído en sus manos un caso así. Alguien nacido varón con un testigo casi clonado, su hermano gemelo, el que genéticamente pertenecía al sexo masculino.  El mundo científico quedó expectante del caso. Lo mismo se diga del “lobby gay”, siempre presuroso por contar con la ciencia para justificar sus perversiones.

             El niño fue castrado, se le practicaron las primeras intervenciones para dotarlo de un órgano sexual femenino y comenzó a ser criado como mujer. Sin embargo, su rechazo por la figura de Money, que supervisaba la horrible mutación, fue siempre total y en aumento. Igualmente sucedió con la familia del niño, cuyos padecimientos psicológicos, morales y espirituales causaron gravísimas perturbaciones.

             En mayo de 1978, entrando el niño en la pubertad, Money intentó una nueva intervención quirúrgica, para la que había estado preparando artificialmente el cuerpo del paciente mediante la ingesta de determinadas drogas. A la par que, en cada foro científico del que participaba, exhibía su caso como trofeo del éxito de su perspectiva del género.

            El niño se resistió por la fuerza a ser operado. Todo en su ser, en su naturaleza, sentía un inmenso rechazo por lo que le estaban haciendo.  Apareció entonces, providencialmente, la Dra. Mckenty, quien no sólo se puso del lado del niño, sino que le planteó a sus padres la urgente necesidad de que le contaran su verdadera historia, hasta entonces desconocida por la víctima.

            Conocida la verdad, no sin sobresaltos, como se comprende, el niño decidió reasumir la identidad masculina que le había sido criminalmente negada. Se bautizó y eligió el significativo nombre de David, en alusión a su lucha desigual y solitaria contra el enorme mal que lo acosaba.

            Un equipo de la BBC de Londres siguió el caso de cerca con serios enjuiciamientos de la inconducta del Dr. Money, cuya mendacidad e inescrupulosidad fueron quedando en evidencia. Mucho tuvo que ver en este  desenmascaramiento del degenerado sexólogo, la presencia del Dr. Milton Diamond, quien comprendió –por sentido común y por su propia ciencia médica- que se estaba ante una aberración.

            David encaró del mejor modo posible la ardua pero gozosa tarea de reconstituir la natura que le habían negado. Profundamente religioso, le pidió a Dios la gracia de poder ser un buen padre y un buen esposo. Ayudado en el legítimo empeño por su familia, y de un modo muy especial por su hermano gemelo, el 22 de septiembre de 1990, a los 23 años, contrajo matrimonio con Jane, una joven de 25 años, en una iglesia de Winnipeg.

            Dio un paso más. Decidido a refutar testimonialmente la criminal perspectiva del género, y siempre con el respaldo de su familia, se puso en contacto con el escritor John Colapinto, a efectos de que su historia fuera conocida por todos. El resultado fue el libro As nature made him. The boy who was raised as a girl, New York, Harper Colins, 2001, de 289 páginas.

            El drama y la reacción heroica de David Reiner –cuya historia hoy puede seguirse pormenorizadamente en varios sitios de internet- sólo permiten extraer un par de conclusiones rotundas, y todas ellas sustentadas en ese inapelable veredicto de la empiria y de las ciencias duras, que suelen ser las únicas creencias de los progresistas promotores del homosexualismo.

             -Existe el orden natural. Su negación es demencia, malicia, ceguera ideológica o todo ello combinado. La naturaleza es siempre la naturaleza, y aunque se la expulse por la fuerza, también por la fuerza sabe volver por sus fueros, porque es inderogable. Fue Horacio, un poeta pagano del siglo primero antes de Cristo, quien supo decirlo taxativamente: “Expulsa a la naturaleza a golpes de horca; ella, porfiada, retornará, e indomable, sin que tú lo sientas, destruirá los hábitos desdeñosos” (Epístolas, I, 10,v.24-25).

            -La perspectiva del género es una vulgar mistificación, para encubrir con ropajes pseudocientíficos lo que no puede llamarse sino como siempre se llamó: antinaturaleza. No existen sino dos sexos, y si hoy se pueden "construir" otros, como se pueden construir otras “familias”, ello no prueba que el “constructo sociocultural” sea válido o deseable, prueba únicamente el grado de descomposición al que se ha llegado. Las nuevas alternativas “nupciales” o parentales, no demuestran los beneficios del relativismo ético. Diagnostican el triunfo de la consigna leninista: la putrefacción es el laboratorio de la vida. Si el engendro de Frankestein, en vez de permitirnos deducir que es aborrecible el amontonamiento de carnes para dar vida a una realidad monstruosa, nos lleva a sostener la licitud y la posibilidad de una antropología frankesteiniana, pues entonces habrá que prever para los "constructores" de la nueva humanidad relativista, el mismo destino que soportó el mítico creador de aquel monstruo horripilante.

- II -

            Pero más allá del mortificante caso de David Reiner -que paradójicamente no esgrimen nunca los que apelan al emocionalismo para justificar las coyundas invertidas- hay otras conclusiones que queremos dejar asentadas, sin ánimo de exhaustividad.

             1.-Los argumentos en pro del matrimonio contranatura –amén de pecar todos ellos contra la estructura lógica del pensamiento- poseen el común denominador de la hipocresía. De una hipocresía mucho peor de la que los homosexuales atribuyen como un tópico a la sociedad tradicional que los “condena y victimiza”. Algo similar al fariseísmo que denunciaba Chesterton en “La superstición del divorcio”, cuando decía que  los divorcistas no creen en el matrimonio, pero a la vez creen tanto que desean poder casarse una infinidad de veces.

            Si los homosexuales fueran coherentes e inteligentes, no deberían haber reclamado jamás el matrimonio. Lo que condice con sus prácticas y con sus ideas es el apareamiento transitorio, sucesivo o simultáneo, hedonista y soluble, sin vestigio alguno del institucionalismo burgués. El matrimonio, en cambio, es una institución de Orden Natural, anclado en aquellas categorías tradicionales que los mismos sodomitas dicen rechazar. Pedir matrimonio homosexual es pedir anarquía ordenada, caos conservador, delito virtuoso, desgobierno gobernado y subversión subordinada a la autoridad instituida. No piden matrimonio los homosexuales porque crean en él. Lo piden porque lo odian y porque saben que, asumiéndolo ellos, es el modo más vil de destruirlo.

            2- Las respuestas que suelen darse al conjunto de argumentaciones homosexuales, no suelen ser satisfactorias, incluyendo, en primer lugar, la de la mayoría de los obispos. Y esto  no únicamente porque se quedan en el plano del derecho positivo, sino porque no se atreven a enfrentarse con los sodomitas, empezando por acusarlos pública y enfáticamente de falsarios y de mentirosos contumaces, como acabamos de hacerlo.

            La prédica insana a favor de la indiscriminación, del igualitarismo, de la solidaridad, de la cultura del encuentro, y otras tantas naderías que ellos mismos han inculcado entre los fieles, les impide ahora reconocer en este proyecto homosexual la acción de un enemigo declarado y contumaz de la Verdad. Porque hablemos claro; no estamos aquí ante un caso desgarrador de una o más personas con tendencias e inclinaciones desordenadas que bregan por enderezarse y que, en ese caso, merecerían nuestra conmiseración, ayuda y respeto. Estamos ante una explícita embestida de la Internacional del Vicio contra el Orden Natural y el Orden Sobrenatural, movida prioritariamente por odio a Dios. “No a Dios. Ateísmo es libertad”, levantaron como consigna los homosexuales, reunidos sacrílegamente en la Plaza de San Pedro, el 1º de agosto de 2003.

            Esta parálisis frente a los depravados, esta incapacidad para llamarlos por sus verdaderos nombres,  debilita todas las respuestas. Se repite hasta la saciedad, por ejemplo, que no se trata de estar en contra de la noble igualdad, de la sacra indiscriminación y de los derechos humanos. Cuando es exactamente al revés. No somos iguales que los protervos. No hay forma alguna de igualar el bien con el mal. El pecado no puede tener ningún derecho ni convertirse en ley, y siempre será acertado discriminar justísimamente, para que nadie se atreva a llamar matrimonio a su caricatura agraviante y soez. Ningún respeto nos merecen quienes bregan por la contranaturaleza. Llegue para ellos, contrariamente, la manifestación clara de nuestro repudio, de nuestro desprecio y de nuestra mayor repugnancia.

             3.-La existencia del Orden Natural no está sujeta a la opinión de las mayorías, ni a las discusiones parlamentarias, ni a las tramoyas sufragistas. Es un error seguir el juego democrático, que hoy instala como tema dominante el “matrimonio” sodomítico y mañana las coyundas con animales o con cadáveres. Es el error de las reacciones de quienes están insertos en el sistema, y creen en él. Entonces nos convierten en sujetos dependientes de las maquinaciones enemigas. Hoy nos obligan a discutir si se pueden casar dos hombres. Mañana si se puede seguir creyendo en Dios.

            La democracia es una forma ilegítima de gobierno. Es, en rigor, la contranaturaleza llevada a la política. Y tanta es la perversión ingénita que la caracteriza que ahora puede votar a favor de una aberración moral o determinar, por el cuántico procedimiento de la mitad más uno que, a partir de este momento, les asiste a dos seres disolutos el derecho de casarse y de adoptar hijos.

            Nuestra respuesta no puede ser la de demostrar que los homosexuales son una minoría. Ni la de fabricar mayorías postizas, aglomerando a los católicos con las histriónicas sectas evangelistas o con los truhanes del protestantismo. Tampoco la de pedirle a los indignos senadores que tengan a bien recapacitar y no legalicen el amancebamiento de los emponzoñados.

            Nuestra respuesta consistirá en señalar la ilevantable culpabilidad histórica que le cabe a la democracia por permitir el agravio más infame a la familia argentina que se haya pergeñado hasta hoy. ¡Malditos sean los tres poderes políticos, sus miembros  y la partidocracia que los prohíja, malditos sean los Kirchner y sus secuaces, oficialistas y  opositores en tropel, toda vez que del rejunte de sus actos inicuos se ha seguido la profanación del verdadero hogar! ¡Malditos sean ante Dios, ante la Historia y ante las generaciones pasadas, presentes y futuras de patriotas honrados! Todo cuanto legisle este régimen ominoso lleva el sello de la insanable nulidad e ilicitud. Se pueda o no enmendar mañana el insensato estropicio de esta tiranía, todo católico y argentino bien nacido está obligado a rebelarse activamente contra la ley injusta.

            Aclarémoslo una vez más de la mano de Aristóteles. El que pregunta si la nieve es blanca no merece respuesta. Merece un castigo porque ha perdido el sentido de lo obvio. Merece la reacción punitiva porque ha degradado a sabiendas el sentido común. Merece la trompeadura justiciera por tergiversar adrede el significado de las palabras, sabiendo que al hacerlo, está ofendiendo al mismísimo Verbo de Dios. Por eso, ante la guerra semántica, que adultera los significados, veja el logos, calumnia los nombres y desacraliza la palabra, nosotros no tenemos nada que debatir. Que debatan los opinólogos de la democracia. Cuando se ofende a Dios y a su Divina Ley, la discusión es algo en lo que no creemos; y lo que creemos no está sujeto a discusión.  Apliquemos al caso, nuevamente, las enseñanzas de San Jerónimo citadas por el Aquinate (S.Th, III, q. 16, art. 8, r ): “con los herejes no debemos tener en común ni siquiera las palabras, para que no dé la impresión de que favorecemos su error”.

            4.- El demonio es el gran negador del misterio nupcial, recuerda y resume magistralmente Alberto Caturelli en su obra “Dos, una sola carne”. “El demonio odió (y odia) a Dios en el hombre porque es imagen del Verbo y, desde el principio odia al hombre. Si el hombre es varón-varona, y la sexualidad pertenece a la imagen; si la uni-dualidad logra su plenitud en la unión conyugal, el demonio quiere, desde el principio, la desunión y la muerte del amor conyugal. Después de la Redención, odiará inconmensurablemente más el misterio nupcial por ser copia de la unión esponsal del Verbo Encarnado y la Iglesia. Desde el principio, el demonio odia la unión conyugal: él será el gran Negador, el gran Homicida y el gran Separador”.

            Y por eso, concluye Caturelli, que en “la red del odio teológico [contra la familia] que cubre el mundo”, la homosexualidad reclamante de “matrimonios” e “hijos” cumple “un ritual tenebroso de profanación de lo sagrado”. “Los acoplamientos homosexuales en todas sus formas no son ni pueden ser jamás ‘uniones’: constituyen una agresión gravísima al orden natural y una profanación nefanda del cuerpo humano como tal y del misterio nupcial”.

            He aquí el fondo último de la cuestión que hoy nos estremece y consterna. El fondo teológico, religioso y metafísico. Esta propuesta  del matrimonio homosexual no es otra cosa, no puede serlo, más que una expresión demoníaca en el sentido más estricto, ajustado y pertinente de la palabra. Va de suyo que si los católicos y sus pastores no se atreven a llamar mentirosos, depravados y pecadores a los militantes de la homosexualidad, mucho menos se atreverán a llamarlos demonios. Pero eso es lo que son, guste o disguste, y tengan estas líneas el alcance que tengan.

            Nacimos en La Argentina. Tierra de varones y de mujeres dignos. Tierra de antepasados viriles; de esposas, madres, hermanos, viudas, padres, cada quien cumpliendo su vocación de hombre y de mujer, asignada por el Autor de la naturaleza. Cada quien aceptando gozosamente su identidad, sus límites, su necesidad de ayuda y de complemento, de amor y de comprensión recíproca.

            Nacimos en La Argentina. Una nación con cálido nombre femenino, masculinamente  fecundada y labrada a lo largo de los siglos.

            Nacimos en  La Argentina. No queremos morir en Sodoma. Queremos, como DIOS manda, defender en la PATRIA el verdadero HOGAR.

25 de junio de 2010

Audio del cura abusador Antonio Panaro

El P. Panaro interrumpe la Liturgia de Corpus Christi de la Capilla Sagrado Corazón de Jesús de Buenos Aires y prohíbe, en lo sucesivo, la Exposición y Adoración.

Para oír el momento del abuso, presione el botón de Play (Audio total: 5' 57"):

Si tiene dificultades para escuchar el audio, pulsar el título de esta entrada (“Audio del cura abusador Antonio Panaro”) y luego presionar el botón de Play.

Fuente: Página Católica

Entrada relacionada: Padre Panaro: un cura abusador

21 de junio de 2010

El día del padre, según Obama

Del discurso del Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, con motivo del “día del padre”:

Las familias que cuidan a los niños pueden tomar muchas formas y los niños pueden ser criados por un padre y una madre, un padre soltero, dos padres, padrastro, un abuelo o un tutor a su cuidado”.

Como bien escribe un comentarista: “¿no tienen ya suficientes desastres naturales en los Estados Unidos?”.

Por otra parte, y evidentemente, NADA de todo esto, en cualquier lugar del mundo, es un fenómeno ESPONTÁNEO ni aislado. Digo, por si a alguien le quedaban dudas…

Fuente de la noticia: Novopress. Vista en: Le Salon Beige.

La belleza de la Misa de siempre

Fotografías en video de una Misa cantada. Iglesia de San Juan Cantius, Chicago, Illinois. Para comenzar la semana con belleza en imágenes y música.

Visto en Summorum Pontificus Observatus.

20 de junio de 2010

Más le valdría a ese hombre no haber escrito

José Saramago Ha muerto el blasfemo de moda de la turba pseudo-intelectual. A José Saramago le llegó el momento de su juicio particular a los 87 años de edad. Hay poco más que agregar. Su necrológica puede leerse en la versión falsificada y tendenciosa de los medios de comunicación, que comparten en su mayoría el odio anticatólico del cual hizo su negocio el difunto “escritor”.

Para muestra baste este párrafo de la narración-apología de su muerte que hace el diario Clarín: “…la capilla ardiente fue instalada en la biblioteca de su casa, rodeado de libros “y otras flores”. Frente al ataúd, su mujer, Pilar del Río, leyó un fragmento de El Evangelio según Jesucristo, la obra por la que en 1991 lo llamaron “blasfemo” y a partir de la que dejó Portugal, adonde no volvería a vivir, aunque siguió teniendo una casita en Lisboa. Es que Saramago no estaba en el mundo porque sí. En “El Evangelio...”, Dios manda a Jesús a fundar el cristianismo para ganar poder. Jesús trata de arruinar ese proyecto y termina amargado, viendo que el plan de Dios se cumple a su pesar.”

En fin… que Dios se apiade de su alma.

Sobre la defensa de la Catedral de Lyon… y una duda

No queremos quitarle ningún mérito a los jóvenes que valientemente y rezando interrumpieron el ataque de los homosexuales a su catedral, al contrario. Lo que sí nos llama la atención es que en las agencias católicas se divulgó mundialmente este acto especificando y resaltando que se realizó todo de modo pacífico por parte de los católicos.

¿Se hubiese divulgado como se lo hizo si no hubieren repelido la agresión de modo absolutamente pacífica, y hubiesen utilizado la legítima defensa de la cual tenían derecho a usar? Lo dudamos, en virtud de que la predicación pacifista de la Jerarquía es casi unánime.

Vale entonces aclarar que el pacifismo es una doctrina no católica. Y para muestra de la validez de nuestras dudas, recordemos la defensa que llevaron a cabo los jóvenes parisinos de la catedral de Notre Dame, atacada también no hace mucho tiempo por activistas homosexuales. En aquella ocasión, sólo se vieron videos “caseros”. Y el cardenal André Vingt-Trois, arzobispo de París se manifestó explícitamente en contra de los católicos que defendieron la catedral, calificándolos denigrantemente de “grupos armados” y “grupo de matones”.

El papa y el papábile

1) El Papa felicita al Rabino emérito de Roma, Elio Toaff

El pasado 4 de mayo, Benedicto XVI ha enviado un mensaje de felicitación al rabino emérito de Roma, Elio Toaff, cBenedicto XVI- Elio Toaffon motivo de su 95 cumpleaños, celebrado el día anterior. El mensaje fue leído por monseñor Georg Gänswein, secretario particular del Santo Padre, en el curso de la velada inaugural de la Fundación Elio Toaff por la Cultura Hebrea.

"Pienso -escribe el Papa- con la expresión del Salmo, a cómo el Señor consoló su alma guiándole por el camino justo, incluso en el valle más oscuro, en la hora de la persecución y el extermino del pueblo judío. El Señor, en su misterioso designio, quiso que Usted experimentase de forma singular su salvación, convirtiéndose en señal de esperanza para el renacimiento de tantos hermanos suyos".

"Recuerdo especialmente -prosigue el Santo Padre- su compromiso en la promoción de las relaciones fraternas entre católicos y judíos y su sincera amistad con mi venerado predecesor Juan Pablo II". Fuente: V.I.S.

2) El Cardenal Bergoglio visitó la sede de la AMIA.

El arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Bergoglio,  destacó el 8 de junio pasado la solidaridad de la comunidad judía, Bergoglio ante el mural de la AMIAal visitar por primera vez la sede de la AMIA como presidente de la Conferencia Episcopal Argentina.

"Debo reconocer que es una casa de solidaridad. Es una reserva que tenemos como pueblo. No la perdamos", dijo a la prensa tras mantener un encuentro protocolar con autoridades de esa institución ubicada en Pasteur al 600.

Tras considerar que esa sede es "un ejemplo de lucha para el bien común", estimó que también "es un lugar de sangre que nos evoca una historia de sangre".

"Es un eslabón más en la cadena de dolor y persecución, que el pueblo elegido de Dios ha sufrido en la historia", subrayó el purpurado porteño.

En tanto, el titular de la AMIA, Guillermo Borger, destacó "la sensibilidad" del cardenal Bergoglio, al definirlo como "un luchador de todo lo que signifique la problemática social".

"Fue una honorable e histórica visita", sintetizó a la prensa el referente comunitario. Fuente: AICA.

Comentario: Lamentablemente no nos parece un acto de caridad para quien vive en la perfidia judía, el acto papal de decir que Dios le ha guiado “por el camino justo” y que le ha echo “experimentar su salvación”, como confirmándole en el error en vez de procurar su salvación. Y todo en nombre del endiosado “diálogo” entre católicos y judíos del postconcilio, que promueve el indiferentismo religioso y la publicidad de la “auto-victimización” judía. Cuánto más cuando el escándalo además hace lugar para que indignos obispos afirmen que los actuales judíos son “el pueblo elegido de Dios”, cuando los descendientes de Abraham, en esta etapa de la economía de la Salvación, lo son en verdad por la Fe en Nuestro Señor Jesucristo.

17 de junio de 2010

Qué hay detrás de la ideología de la no discriminación- resumen

A propósito de la pretendida igualdad jurídica entre las uniones matrimoniales y las parejas homosexuales

Introducción

Motivan nuestras reflexiones lo ocurrido en torno a las peticiones formuladas y obtenidas por diferentes parejas homosexuales, que pretenden ser reconocidos como “matrimonio”, como también las presiones de los diferentes organismos que encarnan el lobby “gay” –eufemismo utilizado para volver simpáticos ciertos comportamientos.

La pretensión de logrno al putimonioar la igualdad jurídica entre quienes practican la contranatura y los verdaderos matrimonios está fundamentada en la ideología de la no discriminación. A su vez, esta “no discriminación” se presenta como ligada, de forma necesaria, con el planteo de los derechos humanos.

La ideología de la no discriminación no nace como fruto de nobles preocupaciones por la equidad en el trato de personas diferentes, ni como un deseo de evitar la acepción de personas, evangélicamente considerada, sino que su origen se halla en la pretensión de ser un ariete más levantado contra el Orden Natural, al pretender que toda distinción –por el sólo hecho de ser tal– sea mala. Hablar en términos de varones y mujeres, mencionar que existen comportamientos contra la naturaleza equivaldría, para esta ideología, a un acto ilegítimo, que debe ser penado por la ley y condenado por la opinión pública.

Cómo entra la cuestión de la tolerancia

Al respecto del debate sobre el supuesto matrimonio entre homosexuales, fue falaz la invitación a aceptarlo con el argumento que el mismo “no volvía la homosexualidad obligatoria” sino solamente reconocía su carácter “opcional”, protegiéndolo con la fuerza de la ley. Pero veamos qué implica la tolerancia irrestricta.

Si el error, no por virtudes propias sino por una obvia coherencia del discurso, pretende exclusividad, cuánto más –y cuán legítimamente– la verdad debe exigir lo mismo. Lutero, por ejemplo, no sólo buscaba la divulgación de su herejía sino que además buscaba aplastar aquellas tesis opuestas a la suya.

El culto a la tolerancia propone la búsqueda de una pretendida convivencia pacífica del error y la verdad, de lo feo y lo bello, de lo malo y de lo bueno, de los comportamientos antinaturales y los naturales. En el tema que nos ocupa, verdad equivale a naturaleza, mientras que error equivale a contranaturaleza.

¿Advertimos que nos están pidiendo que toleremos entonces, junto al modelo natural y recto, las uniones entre invertidos? La tolerancia de estas conductas parece poco: no obstante, hay una verdadera trampa. ¿En qué consiste? En ésto: cuando quienes se comportan conforme a la naturaleza toleran los comportamientos perversos y desordenados, la primera opción –la buena– no puede sino ir perdiendo su carácter exclusivo y volverse “una alternativa más” y no “la alternativa” a la hora de descubrir el verdadero sentido, origen y finalidad de la sexualidad humana.

La palabra «matrimonio»

Pero ¿por qué buscan que se admita a la unión que ellos fomentan bajo el término matrimonio? ¿Acaso no podría pensarse otra palabra? ¿No les basta hacer lo que quieren, al margen de todo código moral?

Estamos en el meollo de la guerra de las palabras. La importancia que ellos conceden a la palabra matrimonio es signo de algo que no debe pasar inadvertido. Descubramos el principal objetivo de la ideología de la no discriminación: el vaciamiento del significado de las palabras, para obtener deliberadamente la ruptura de la capacidad del discernimiento en las inteligencias.

Como reseñó el boletín Notivida el 9 de noviembre de 2009, María José Lubertino, hoy ex titular de la INADI, se expresó como sigue. Ella “destacó que al Plan Nacional contra la Discriminación adhirieron 21 provincias y que ese Plan tiene un acápite que contempla la no discriminación por orientación sexual; en este acápite, dijo, está la unión de homosexuales, aunque no prevé que sea «matrimonio», denominación que ella considera «sustantiva»”.

Lubertino advierte la importancia de tomar el control de la palabra y refugiar bajo su paraguas tanto la verdadera familia como las uniones contra la naturaleza. Sustantiva debe entenderse como no negociable, como objetivo principal, el cual –de no lograrse– implicaría la derrota.

En el mismo sentido, Antonio Poveda –Presidente de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de España– dijo: “Tiene que ser matrimonio, lo contrario es discriminatorio”.

¿Es tan importante la palabra matrimonio? ¿No son acaso cuestiones de palabras, pero no de cosas? ¿No podría valer lo mismo cualquier otra palabra? ¿Acaso nosotros estamos discutiendo palabras o estamos discutiendo cosas?

Tanto por el fundamento que la palabra tiene, como por el interés de los enemigos del Orden Natural, queda patente qué importancia tiene el control de un vocablo. Las palabras significan cosas y cada una de ellas contiene, en sí misma, una capacidad directa de influir sobre las mentes:

“Esta vía de influencia mental es tan real y tan profunda, que ha podido decirse que quien posea el arte de manejar las palabras poseerá la de manejar los espíritus. Su influencia será cada vez mayor a medida que las generaciones nazcan ya en el seno de un lenguaje manipulado y «dialectizado»”[1].

¿Qué es lo que sucede cuando una misma palabra ya no significa única y exclusivamente una cosa sino que, también, puede significar su contradictoria? ¿Qué ocurre? Sucede la funesta tolerancia y coexistencia de la verdad con el error, al amparo del mismo techo.

La tolerancia de la verdad para con el error es lo que comienza a ablandar y a suavizar, lenta pero inflexiblemente, la doctrina. Si el mismo término («matrimonio») comienza a significar, indistintamente, tanto una realidad natural como otra contra la naturaleza, la norma legal que termine autorizándolo desdibujará y, si fuera posible, aniquilará la diferencia entre lo natural y lo antinatural. Donde no hay límite que distinga todo está permitido, porque no hay nada que diferencie lo permitido de aquello no-permitido.

Lo oculto y lo manifestado

El INADI se dedica a condenar a aquellas acciones que señala como “discriminatorias”. Pero hagamos una aclaración importantísima. Nuestro camino para oponernos frontalmente al INADI pasará por restaurar el hábito noble y diferenciador de las palabras. No es el caso demostrar que el Orden Natural no es discriminatorio: el caso es demostrar que no toda discriminación es, en sí misma, injusta.

El caso es demostrar que aquellos que defienden y fomentan la ideología de la no discriminación, están interesados –por lo mismo– en que no haya luz, porque sus obras son malas.

Si lograran hacernos creer que no hay línea divisoria entre la naturaleza y la contranaturaleza, entonces “tendrían derecho” a hacer de sus vidas lo que se les antoje. Así las cosas, nos preguntamos: ¿Qué hay detrás de la ideología de la no discriminación? ¿Qué es lo que se manifiesta y qué lo que se oculta en esta pretensión?

El odio a la luz.

La luz distingue. La luz marca el límite, marca la definición.

Definir significa marcar el fin, el límite, la línea y el contorno de las cosas: “A partir de aquí esto es, a partir de allí esto no es”. La definición implica un “sí” tanto como implica un “no”.

En nuestro caso, la luz a la cual nos referimos es la luz de la inteligencia, el logos participado en el hombre.

Pero para obrar el mal, sin amonestaciones ni alarmas a su conducta, es necesario que los hombres se quiten los ojos. Para quitarse los ojos deben negar el hábito diferenciador y discriminatorio de la inteligencia: la facultad del discernimiento.

“¡Ay de aquellos que llaman bien al mal y mal al bien…!”

La heterosexualidad es lo natural, la homosexualidad lo antinatural. Esto es así y ningún artilugio semántico o lingüístico puede disimular el hecho de que la complementariedad entre los órganos sexuales masculino y femenino no es convencional, no es arbitraria, no es histórica, no es fruto de un contrato entre sociedades. Esta complementariedad, “vinculación”, “adaptación” de una función a su facultad, tampoco es convencional, tampoco puede ser fruto de decisiones humanas, ni es sujeta a los cambios del tiempo, ni es fruto de diversas estructuras de pensamiento de cada sociedad.

¿Y con qué palabra designamos a lo que ni es convencional, ni arbitrario, ni histórico ni fruto de la sociedad? ¿Con qué palabra designamos a lo que no está sujeto a la voluntad ni a los contratos ni a las estructuras del cambiante pensamiento del hombre?

Con la palabra “naturaleza”.

¿Esto es “discriminación”? Sí, pues es distinción. Discriminación justa.

¿Esto debe ser penado por la ley, como pretende el INADI? No, porque es la verdad.

¿Nuestra tarea? Predicar la verdad y condenar el error. Practicar la naturaleza y reprobar la sodomía.

Es necesario predicar la buena, sana y santa intolerancia de la verdad para con el error, de lo bueno para con lo malo, de lo bello para con lo feo y, finalmente, de los comportamientos ordenados, en la línea y en el deseo del plan de Dios, para con los comportamientos y acciones desordenadas:

“¡Ay de aquellos que llaman bien al mal y mal al bien, que cambian las tinieblas en luz y la luz en tinieblas…!”[2].

Si la ideología de la no discriminación tiene entre sus principales preocupaciones la manipulación y el manoseo del lenguaje, señal es que es precisamente allí en donde nosotros debemos librar la batalla de restaurar el noble y luminoso significado de las palabras.

Así las cosas, la palabra discriminación se convierte en una «palabra-talismán». Debe desenmascararse el sofisma central de esta ideología, que consiste en desvincular el acto de su objeto, para condenar de forma anticipada e inapelable –manipulando las emociones y los sentimientos que causa la sola mención de este vocablo– el acto mismo, aunque éste reciba su calificación moral según su objeto y sólo según su objeto. La ideología de la no discriminación omite y se desentiende deliberadamente de las cuestiones principales: la verdad y justicia del acto discriminatorio.

Un diagnóstico autorizado

Ciertamente es un consuelo para nosotros encontrarnos en buena compañía al tener que describir un diagnóstico de este tenor. El Dr. Mario Sacchi explica que

“la aversión reciente a la discriminación lleva a repudiar la discriminación esencial y perentoria entre el bien y el mal, de donde no puede disimular su ambición de destruir el mismo principio del orden moral, que descansa en la máxima discriminatoria bonum faciendum, malum vitandum…”.

El Dr. Sacchi señala también grotescas contradicciones internas: “Estos revoltosos, quienes decían recusar toda discriminación, discriminaban a los discriminadores (nosotros) y a los enemigos de la discriminación (ellos) y pedían discriminatoriamente castigos para sus discriminados, i. e., los hombres que discriminan”. Y cierra el párrafo firmemente: “En suma, la logomaquia antidiscriminatoria hoy en pleno auge no puede disimular sus raíces cabalmente sofísticas”. ¿Y por qué logomaquia y sofística? Porque la logomaquia es aquella discusión en que se atiende a las palabras y no al fondo del asunto. Quienes la practican eluden pronunciarse sobre las cosas –porque quedaría patente su no conformidad con las mismas–, relegando el respectivo juicio a una eterna nebulosa. Y es sofística, porque la ideología de la no discriminación entra en la categoría de las siguientes tipos de argumentaciones: aquellas que prueban una cosa y su contraria.

Por último, Sacchi hace una seria advertencia:

“es motivo de alarma el que ni los filósofos ni los teólogos se muestren interesados en salir al cruce de la actual inmoralidad antidiscriminatoria, sobre todo cuando la tradición de la ética y de la moral cristiana se halla suficientemente anoticiada de la existencia de un vicio y de un pecado, de inveterada presencia en la historia humana, cuyo estudio teológico y filosófico ha puesto de manifiesto en qué consiste la malicia de la discriminación injusta y la bondad de la discriminación justa y necesaria, esto es, la aceptación de personas, que es el pecado opuesto a la justicia distributiva”[3].

En síntesis: el meollo de la cuestión pasa por la justicia de los actos, y no por los actos en sí mismos. Es aquí donde los católicos debemos colocar el centro de la cuestión y no desplazarlo precisamente donde el enemigo quiere; no preguntarnos, pues, si tal o cual actitud es o no discriminatoria. Preguntémonos, por el contrario, si cabe pensar una discriminación justa.

Conclusión

Creemos que en lo que respecta a este problema el caso es, por último, denunciar la oscuridad del logos en un mundo que no quiere distinguir ni discriminar, pero no porque pretenda acoger desinteresadamente a los extranjeros, no porque desee un trato caritativo y respetuoso para blancos, negros y amarillos; sino porque rechaza a la luz objetiva de la verdad, rechaza el límite que marca diferencias entre lo que es y lo que no es.

Así justifica la homosexualidad. Así justifica, en última instancia, la reducción de la sexualidad humana –traspasada siempre de espíritu, o más aún, ella misma penetrada por lo espiritual– a la pura y desencarnada genitalidad, en donde mientras más próxima está la carne, más lejos están las personas unas de otras; esas uniones homosexuales –contra la naturaleza– donde ocurre la fusión de los cuerpos pero nunca, nunca, la fusión de las almas; en donde la persona queda reducida a materia prima experimentable e intercambiable, como lo atestigua el altísimo índice de promiscuidad de los comportamientos homosexuales. Porque los mismos que ahora luchan por el “matrimonio gay” son los que escriben en graffitis “Ni te cases ni te embarques”. No les interesa el “compromiso” “matrimonial” entre dos personas del mismo sexo; les interesa el desvirtuar una institución natural para que no quede ya sombra de la señorial distinción del intelecto.

Es tal el misterio de la sexualidad que respecto a su despliegue –nos dice Gustave Thibon– no caben términos medios:

“La sexualidad humana está fatalmente colocada en esta alternativa: o fiscalizada y sobrealzada por el amor del espíritu, o prostituida por el pecado del espíritu”[4].

Quienes levantan la bandera de la no discriminación se encuentran –lo sepan o no– desesperados. No cabe duda de que se están negando a sí mismos: rechazan su sexualidad tal como la tienen, ya fuera masculina, ya fuera femenina; rechazan la vocación propia de su cuerpo, rechazan el sentido espiritual, psicológico y biológico de la fusión con el sexo opuesto. Es un sistema de negaciones.

Hay aquí un enfrentamiento con la naturaleza. Una toma de postura inicial y previa, una oposición radical a todo lo que nos sea dado, a todo lo que escapa a nuestro arbitrio.

Proclamemos la verdad, sin suavizarla y sin matizarla indebidamente. Proclamemos que hay discriminaciones y discriminaciones: unas justas, hijas de la inteligencia que es luz; otras injustas, hijas del desorden de las pasiones y de la voluntad. La luz del entendimiento pone en evidencia, hace patente, las cosas; por eso Ernest Hello decía que si quieres desenmascarar a un asesino, nómbrale. Y el nombre es principio de distinción, principio de luz.

Pidámosle a Nuestro Señor que nos de la gracia de siempre amar la luz de la Verdad, sabiendo que si somos fieles a Ella, el Dios Verdadero –el cual recompensa a los trabajadores fieles y laboriosos– nos brindará ya en la otra vida la visión de la Belleza con la cual Se engalana y de la cual, en este valle de lágrimas, sólo atisbamos fragmentos. Belleza que no es sino Él mismo.

Cristo, Logos Eterno y Verbo Increado del Padre, nos dé la gracia de restaurar el logos participado en nosotros mismos, nuestras familias, nuestra sociedad, nuestra Patria.

Juan Carlos Monedero (h)

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[1] Rafael Gambra. El lenguaje y los mitos, Ediciones Nueva Hispanidad, Buenos Aires, 2001, págs. 23-24.

[2] Isaías 5, 20.

[3] Mario Enrique Sacchi. Discriminación e incriminación de la discriminación, Revista Sapientia, 1992, Vol. XLVII, págs. 190-191.

[4] Gustave Thibon. Lo que Dios ha unido (Ensayo sobre el amor), Editorial Librería, Buenos Aires, 1952, pág. 164.

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