El arzobispo Reinhard Marx, arzobispo de Munich (Alemania) -nombrado por el Papa Benedicto XVI como miembro de la Congregación para la Educación Católica- consagra un altar hecho de barras de acero retorcidas. La fealdad de los modernos “altares” siempre encuentran nuevos modos de expresión… Así tenemos un santuario en verde brillante y una pared de proyección en donde los fieles alguna vez miraban hacia el altar mayor. Fuente: Distrito Alemán de la FSSPX. Visto en Fratres In Unum.
Confundir la modernidad o el avance arquitectónico con el mal gusto es muy típico entre la parte "cantora" de la Iglesia.
ResponderSuprimirEl altar en cuestión no es feo, es feísimo y causa una sensación de falta de respeto total.
No sé pero no me gusta mucho que digamos... Esto me recuerda lo que decía Jesús a los fariseos: "¡Sepúlcros blanqueados!" A veces creo que tratamos de modernizar la Iglesia pero sólo por fuera, pero el verdadero cambio radica en el interior de las personas.
ResponderSuprimirYo no creo que sea resultado de una "confusion" (o sea: error o falta de tino).
ResponderSuprimirEsto es parte de un programa pre-diseñado con una finalidad especifica: Borrar de la mente de los "escuchas" lo que tenga que ver con lo Divino. No es producto del error, es producto de una finalidad que tiene, como ultimo proposito, el de borrar a Dios de la Iglesia. Lo que el socialismo no logro, lo lograra el modernismo.