El “homenaje post mortem” de la pornográfica Playboy Portugal al también blasfemo escritor Saramago consta de una tapa en la que se lo ve a Jesús en túnica arrodillado en una cama, con una mujer desnuda recostada sobre sus piernas. Un aura dorada recubre la cabeza de él. “El evangelio según Jesucristo” es el título de tapa, que hace referencia a la novela de Saramago.
En las páginas interiores, el voltaje sube. Jesús, con sus palmas y mirada hacia el cielo en el interior de un cuarto en el que hay una chica leyendo en topless, vestida con una diminuta pollerita escocesa y medias bucaneras. En otra imagen, cual voyeur que asiste a una escena de arrumacos entre dos chicas.
No es la primera vez que Playboy hace uso de imágenes blasfemas. En diciembre de 2008 Playboy México presentó en su portada a una mujer semidesnuda que simulaba ser la Virgen María.
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Fuentes: Agencias - Diario Clarín – Infocatólica
Se puede hacer una descripción inclusive mas aclaratoria sin ser tan explicito Señor Constantino, recuerde que entre sus lectores existe gente que no tiene por que imaginarse lo que no quiere ver.
ResponderSuprimirDeberiamos hacer con las sedes y presidente de Play Boy, lo que hacen los árabes cuando se insulta a su Mahoma. Y lo que hubiera hecho la Iglesia Católica en 1900 de sus 2000 años de historia antes de la llegada de los "modernistas avala todo"
ResponderSuprimir¿La culpa de quien es Constantino? Del hereje y blasfemo que hace libremente lo que quiere y cuando quiere , o, de quien se lo permite mansamente. La pasividad de la Iglesia en el ultimo medio siglo es la que permite que estos degenerados cada vez se atrevan a más.
ResponderSuprimirSaludos en † Cristo y la Virgen Santísima †
Ciertamente, Héctor, al que más se le dio, más se le pedirá.
ResponderSuprimirCreo que mayor culpa tienen quienes transformaron la mentalidad de los fieles de una Iglesia santamente combativa y enemiga del mundo, en una ideología pacifista seudo-hippie.
Ideología, por otra parte, que nunca fue católica, y que es muy conveniente para los enemigos.