El cardenal André Vingt-Trois, arzobispo de París (foto), en contra de los católicos que defendieron la catedral de Notre Dame frente a la provocación de activistas homosexuales.
La historia de los hechos: En evidente provocación a la Iglesia, el pasado 14 de febrero, y en vistas del llamado “día de los enamorados” –San Valentín (sic)- grupos activistas homosexuales habían organizado que cientos de gays y lesbianas se besaran a plena luz del día frente a la catedral de Notre-Dame, París, en el marco de la cuarta edición de "Besos contra la Homofobia" (Kiss In contre l’homophobie)(!).
Varios grupos y blogs católicos reaccionaron contra el “evento”, y finalmente los organizadores pro-homosexuales decidieron realizarlo en la plaza Saint Michel –donde está la estatua del Arcángel y desde donde igualmente se ve Notre-Dame-.
Igualmente, y previniendo ataques, un grupo de fieles católicos se pusieron en guardia frente a la catedral. Y la prevención fue atinada: en el marco de el aberrante acto, un grupo de los blasfemos homosexuales quiso dirigirse hacia el frente de la catedral de París a realizar el aberrante acto.
Los fieles católicos, legítimamente impidieron que se realizara el ataque sodomita y blasfemo. Paradójicamente, cuatro de los católicos fueron detenidos por defender el templo, mientras ninguno de los atacantes tuvo inconvenientes con la policía...
Al grito de “Habemus Papam”, los católicos se interpusieron ante los atacantes e impidieron finalmente que llegaran a la catedral de París, como se puede ver –en parte- en el siguiente video:
La traición del obispo: Consultado sobre el "beso" organizado por grupos de presión homosexuales fuera de la catedral de Notre-Dame de París el domingo 14 de febrero, el cardenal André Vingt-Trois, ha realizado declaraciones (ver video) para “Radio Notre Dame” condenando a… ¿los activistas homosexuales? No precisamente, sino a la reacción de los católicos (!).
En lugar de indignarse por las acciones de los activistas homosexuales, que llegaron a realizar una provocación tal a fin de elevar sus reclamos de matrimonio y adopción, ha preferido denigrar a los católicos valientes (llamados "grupos armados" y "grupos de matones" en palabras del Cardenal…).
Por otra parte, recordemos que este mismo personaje es quien pidió a Roma que condene a los que demandan la misa tradicional… Y sobre el “filo-hebraísmo” del cardenal, pueden verse estas entradas previas: El “gran sufrimiento” del arzobispo de París - Las furias del infierno - El Nega Sionismo como monopolio hebreo – ¡Gran Dios, salvad a Francia!
Comentario: ¿A quién me hace acordar? ¿A quién?...
Fuentes: La Question – Perepiscopus – Le Salon Beige
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