El sacerdote italiano Floriano Abrahamowicz (ex-FSSPX), quemó públicamente un libro del Concilio Vaticano II. Fue en la localidad de Paese, en la provincia de Treviso, donde realizó también el juramento antimodernista. Concluida la misa dominical, según un vídeo mostrado por el 'Corriere della Sera' en su pagina web, Abrahamowicz y un grupo de fieles se acercaron hasta una hoguera y arrojaron al fuego un libro con el texto del Concilio Vaticano II. "Entregamos a la hoguera a Satanás y su concilio", sentenció el cura italiano.
Según Abrahamowicz, este acto habría recibido el visto bueno de un obispo católico, que, sin embargo, no identificó. Abrahamowicz, según se oye en el vídeo, criticó del Vaticano II las declaraciones sobre las relaciones de la Iglesia Católica con las otras confesiones, afirmando que "aceptar la paridad con las otras religiones es reconocer que todas son medios de salvación, y eso Jesucristo no lo enseñó".
El video fue subido a YouTube, de donde lo extraemos, por Crux et Gladius.
Viendo estos sacerdotes jóvenes tirando a la hoguera las herejías y a la juventud de Francia en contra de usar a la Catedral como sinagoga, hay una luz de esperanza para nuestra querida Iglesia, la verdadera no la infiltrada por masones y sionistas.
ResponderSuprimir† Saludos en Cristo y María Santísima†
Héctor
igualmente para mi es de gran esperanza ver que el silencio esta hablando.
ResponderSuprimirclaro que si, es bien motivante y claro que sonríe lo mas intimo del alma porque brilla la luz de la esperanza de que muchos despertemos del sueño eterno y entonces decidamos vivir como verdaderos hijos del altísimo por quien se vive.
Es un gran paso de Fe y declaración de amor a nuestro amor que todo o merece asta que por primera vez seamos capaces de hacer un acto publico que declara nuestro rechazo a todo aquello que no es de Cristo... pero lo verdaderamente valioso e importante son los actos de amor y Fe que nosotros mismos podemos declarar públicamente. Comenzando por vivir verdaderamente dando testimonio fiel de que somos hijos del padre celestial y de que e es nuestro padre. Dando testimonio fiel de que Cristo es nuestro único Dueño, Señor y Redentor.
Declarando públicamente que somos hijos de María Santísima y Madre de Cristo.
Es importante que también nosotros comencemos desde ya a quemar e hombre viejo para ser hombre y mujeres de Dios, dignos hijos del padre bueno que solo espera y no se cansa de esperar..
es importante hacer la lista de cosas y malas costumbres que tenemos que quemar.
-lograr santas confesiones donde la gracia divina se manifieste en nuestro diario caminar en e lugar y estado de vida que a cada cual le toco vivir.
-vivir nuestra santa misa en espíritu y verdad.
Recibir a nuestro amado Jesús como e lo merece en la boca y de rodillas. Mujeres con su cabeza cubierta ,con humildad, modestia y con un gran anhelo de solo amarle,bendecirle ,adorarle ,y servirle.
Que vivamos sumergidos no en nuestro pecado pero en la sangre mil veces bendita de Jesucristo nuestro salvador.
Que ya no sigamos las corrientes de este mundo sin Dios.
Que seamos violentos y nos atrevamos a arrebatarle el cielo a nuestro señor.
Que nos decidamos por dejar todo, todo lo que nos aparte de nuestro Dios.
Que ya no guardemos silencio y no permitamos la contaminacion que corroe nuestro espíritu.
Que ya no pongamos nuestros ojos en nadie mas ,sino en Cristo.
en fin es una lista interminable de cosas que tenemos que comenzar a quemar también nosotros para lograr ser dignos hijos de Dios y herederos del reino celestial.
estamos viviendo en un tiempo que solo los que tienen ojos verán la gloria de Dios y para mirar la gloria de Dios es necesario mirar las cosas como nuestro padre celestial la mira.
Que Dios bendiga a nuestros sacerdotes con torrentes de gracias divinas para que sean lo que tienen que ser, ser Cristos vivos que luchen por la salvación del pecador.
que Dios bendiga igualmente a nuestros Jóvenes que no se conformen con una vida de sueños y luces artificiales que luchen por la vida que da vida y la verdad que libera. que logremos una Iglesia Santa como nuestro amado redentor lo merece. gracias a Dios por los momentos de verdad y gloria aunque muchos, muchos tengan que sufrir y vivir persecución que el amor de quien mas nos amó nos consuele y no animé para nunca perder la Fe.