21 de junio de 2009

PARTICIPACION DE CATOLICOS EN DEMOCRACIA: UN CALLEJON SIN SALIDA

Por: Juan Carlos Monedero (h)

(Colaboración del autor)

Ante las elecciones del domingo 28 de junio, diferentes autoridades eclesiásticas han hablado del modo de participación de los católicos en el sistema político vigente. También desde los púlpitos –éste mismo sábado por la tarde, por ejemplo– se ha hablado del tema. De las mismas, algunas de ellas tomaron estado público, otras no, pero la más significativa tal vez sea la emitida el pasado domingo 14 de junio, por Monseñor Francisco Polti, en su homilía de Corpus Christi, celebrada en la catedral Nuestra Señora del Carmen –Santiago del Estero–, quien dijo algunas cosas que merecen ser analizadas con detenimiento (AICA):

“Todos los bautizados católicos, al participar de las elecciones como verdaderos ciudadanos comprometidos con nuestra patria, sabemos muy bien que hay valores fundamentales que no son negociables. Me parece oportuno hoy recordarlos para tenerlos en cuenta a la hora de elegir a los futuros legisladores: el respeto y la defensa de la vida humana desde su concepción hasta su fin natural, la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer, la libertad de educación de los hijos y la promoción del bien común en todas sus formas”.

Democracia

Democracia

No hay duda de que todas las cuestiones que se proponen como criterios “para elegir legisladores” son loables: respeto de la vida del nonato y de la sexualidad tal como Dios la creó, integridad de la institución familiar, libertad de educación de los hijos, bien común. Pero este no es el punto en discusión. Los católicos ya sabemos –o deberíamos saber– que todo eso está muy bien. Lo que verdaderamente nos preguntamos es si este buen propósito tal como está planteado es conducente. A tal fin escribimos estas líneas, pues –por las razones que se verán a continuación– creemos que el mismo planteo es gravemente erróneo y conduce precisamente a afianzar los males que se pretenden evitar.


6 comentarios:

  1. Todo lo que dice es muy sabio y muy bien escrito, ahora caba una pregunta: ¿Puesto frente a la urna por quién voto? ¿Sabe por qué pregunto? Porque a alguien hay que votar.
    Saludos.

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  2. No vota y se acabó el problema.

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  3. Desde el punto de vista que tienen, el comentario es totalmente acertado, porque para ustedes, la única opción en política es un estado totalitario. El problema es que, desde la muerte de Franco, no parece que, por muchas generaciones vayan a poder volver a ponerlo en vigencia

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  4. La alternativa es la GUERRA JUSTA, porque la legalidad hoy vigente es injusta, ilegítima, "ley injusta no obliga", contradice el orden natural y funda una falsa legalidad, a la cual no solo "podemos", sino que tenemos el "deber" de enfrentarnos, por la fuerza incluso. Fíjense que al amparo de ella, matan a los niños en el vientre materno. Son unos hijos de mala madre. Guerra Justa, por Dios y por la Patria

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  5. A Grimoldi le recomiendo el libro "Concepción Católica de la Política" del P. Julio Meinvielle. La monarquía, la aristocracia y la república, en el sentido católico, son legítimas. Sistema totalitario y tirano es el actual!

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  6. Lo de estado totalitario viene de Francisco Franco, en su discurso luego del fin de la guerra civil.
    Actualmente existen sistemas políticos similares a los que proponen, el único problema es que son islámicos. Imagino la envidia que tendrán al saber que, no solo se reprime cualquier disidencia, sino que existe una policía religiosa que controla los comportamientos públicos y la forma de vestirse.

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